Opinión

Operación Macron en 4 pasos: Austria

por Pelayo | Disidencia

Algo sucede en Austria.

El apuesto muchacho de la foto (apenas 27 primaveras) es el ministro de interior de Austria por el Partido Popular austríaco (OVP) desde hace menos de un año. No era nadie, pero desde entonces, sus políticas agresivas contra la islamización y sus declaraciones “radicales”le han catapultado; y lo que es más importante, le están retirando apoyos importantes al FPO, que se encontraba muy arriba en las encuestas y ahora están bajando drásticamente. Sí, el mismo FPÖ que no ganó las elecciones presidenciales por apenas unas decenas de miles de votos… Sigue leyendo “Operación Macron en 4 pasos: Austria”

España

¿Qué quiso decir el Rey Felipe VI en su Mensaje sobre Cataluña?

A ver si algún día los españoles dejamos de ser tan soberanamente estúpidos y nos damos cuenta de que no tenemos la democracia que nos están vendiendo desde hace tanto tiempo sino que vivimos bajo una dictadura partitocrática, una partitocracia que explota al pueblo y secuestra a la nación, poniéndola en peligro. Darse cuenta de esto significa reaccionar. En lo que toca a nosotros cada día desconfiamos mas de la Corona, compinchada con los partidos del régimen. Lo que estamos viendo es una riña interna entre el grupete de partidos que se reparten España, nada mas, y nada menos por las consecuencias.

España·Opinión·Religión

La peste separatista

por Flavio Infante

Así como el demonio hace las ollas pero olvida las tapas, así los organizadores de la nauseabunda intentona secesionista en Cataluña deben haber omitido el carácter de la fecha escogida para iniciar la marcha hacia la ruptura: el 1º de octubre, desde los tiempos del papa León XII y por petición del infausto rey don Fernando VII ya libre del cautiverio napoleónico, ha sido el de la conmemoración del Ángel Custodio de España. Sigue leyendo “La peste separatista”

España·Opinión

Agua que no se encauza, se desparrama

por José María Permuy

España es una realidad histórica; concebida y gestada durante siglos de vinculación al Imperio Romano; nacida y bautizada el 6 de mayo de 589, durante el III Concilio de Toledo, cuando el Rey Recaredo, abjurando de la herejía arriana, abraza -y con él todo el reino- la fe católica; invadida y sometida por el islam desde el año 711; recuperada y reconstruida durante siete siglos de reconquista protagonizada por cristianos acaudillados por reyes, condes y señores que se sentían herederos de la Hispania perdida y se consideraban soberanos de España; reunificada, acrecentada y dilatada a lo largo y ancho del orbe por los Reyes Católicos, Carlos I y Felipe II durante los siglos XV y XVI; atacada, desde dentro y desde fuera, desde entonces y hasta nuestros días, por todos los enemigos de la Cristiandad (protestantismo, masonería, liberalismo, socialismo, comunismo…)

España es, pues, anterior y superior a cualquier ordenamiento jurídico, régimen político, modelo de organización del territorio, partido e ideología. Sigue leyendo “Agua que no se encauza, se desparrama”

Editorial·España

No te acerques que me tiznas…

Nos hemos molestado en contarlo: si en la defensa de Cataluña y de España ha pronunciado la palabra “España” una media docena de veces, la de Europa lo ha hecho por lo menos cuatro veces mas. Es el típico discurso europeísta, el que pretende la disolución de las soberanías nacionales para integrarse en estructuras supranacionales. Es decir, la destrucción de España por disolución en lugar de por fragmentación, pero la destrucción de España y la pérdida de su soberanía a fin de cuentas. Sigue leyendo “No te acerques que me tiznas…”

España·Opinión

Nosotros los “piojosos”

por Javier Barraycoa

Grupos anarquistas tenían por costumbre, en función de su grado de camadería, ponerse nombres colectivos para reconocerse. En la Torrasa, uno de los barrios más miserables de Hospitalet, allá por los años 30, los anarquistas se autodenominaban “los Piojosos”. Este fue uno de los grupos más sanguinarios en la represión de la retaguardia catalana. No es por disculpar, pero su odio a la burguesía –catalanista y españolista- era comprensible. Vivían prácticamente en un vertedero donde no llegaba agua ni alcantarillado; donde muchos niños morían por falta de cuidados y donde la alfabetización era una mera quimera. Admira, hay que reconocer, ese último resto de dignidad que les quedaba, llamándose los “piojosos”. Se reconocían así como los parias que nadie quiere, pero que aceptan su condición con los últimos restos de dignidad humana que les quedaba.

Este breve marco quiere justificar por qué, aunque con otro sentido, nos consideramos, y con orgullo, también los “piojosos” de nuestros tiempos. Y la verdad, no nos importa ser los parias del desierto, pues nunca hemos chapoteado en los lodazales de la “política”, como otros que se pavonean de ser los representantes del “Pueblo” o los “demócratas de toda la vida” y nunca han sido capaz de mirar a otro ser humano con amor y caridad. Donde nosotros vemos seres humanos, ellos ven votantes. Sigue leyendo “Nosotros los “piojosos””