Editorial · Religión

Feliz y disidente Navidad

En estos tiempos que corren, ahora mas que nunca, deseamos a todos nuestros amigos una muy feliz, disidente, anticomercial y muy contrarrevolucionaria Navidad.

No hagan caso de las fastidiosas cursiladas comerciales repletas hasta hartar de campanas, cascabeles, ridículos elfos y viejos gordos vestidos de payaso. Apaguen la tele, y no gasten mas de lo necesario para celebrar con dignidad el nacimiento de Jesús. Tiren la mascarilla al cubo de la basura y reúnanse con todos sus familiares para pasarlo en grande.

Y sobre todo no olviden que la Navidad es una fiesta religiosa. Celebramos con júbilo la primera venida del Redentor y esperamos con ansia su regreso, que no está lejos. Si no tienen en cuenta esto no habrá Navidad en sus hogares, y si quieren que haya verdadera Navidad celébrenla entonces como es debido: religiosamente.

Por eso, si quieren darle un disgusto de verdad a esa mafia de ricachones prepotentes que se han creído unos dioses y los amos del mundo, si quieren celebrar la Navidad mas disidente, no se olviden de rezar en familia. Mínimo un Paternoster, Avemaría y Gloria. Pero si quieren hacerles reventar recen un Rosario en familia esta Nochebuena antes de cenar. No habrá nada que les disguste mas. Se lo recomendamos especialmente a los tibios, y aun también a los escépticos aunque bienintencionados, que sabemos que los hay.

Al final triunfará el Bien, que es Dios, en la persona de Jesucristo.

Que el mismo niño Jesús nazca en sus corazones. Feliz Navidad.

 

Nuevo Orden Mundial

Cuando los psicópatas hablan a través de una simple sonrisa

Claro que nos haréis caso la próxima vez, si lo sabremos nosotros que lo llevamos preparando todo desde hace tiempo y tenemos entre comprados y acojonados, como los mafiosos que somos, a todos vuestros nuestros políticos, jueces, periodistas, policías, militares, “jefes de estado” y la práctica totalidad de la jerarquía de vuestra antigua religión, en la que ya no creéis y no creéis en gran parte porque nosotros pusimos mucho empeño en que dejarais de creer, pero sois tan lerdos que ni siquiera esto os da que pensar.

Os engañamos como nos da la gana, con los ojos cerrados, sois tan pero tan tontos y fáciles de engañar. Si lo sabré yo que conseguí imponer como estándar de facto mis productos ofimáticos que siempre fueron mas malos que las escopetas de feria. Conseguí meteros mi software en vuestros ordenadores personales, y conseguiré meteros en vuestra sangre y en el código genético de cada una de vuestras asquerosas células mi vacuna, que además será el mejor negocio que jamás habré hecho. Sigue leyendo «Cuando los psicópatas hablan a través de una simple sonrisa»