Editorial · España

Los neo-fascistas nos llaman “fachas”

Estamos hartos de que nos digan “facha” como insulto, y facha es todo el que no piense políticamente correcto y según el pensamiento dominante e impuesto. De tal modo que facha es cualquier buen catalán que lleva décadas soportando en silencio las almorranas catalufas, cualquier español que ama la patria y su unidad, cualquiera que esté en contra del multiculturalismo y la invasión que sufrimos, el relativismo, las ideologías de género y la exaltación de las distintas perversiones sexuales; facha es cualquiera que no esconda su catolicismo (incluso el neo-protestantismo conciliar), y así podríamos seguir. Facha es pues una palabra comodín que sirve para todo y curiosamente los que la usan de esa forma y con esas intenciones son los verdaderos fascistas que no transigen e imponen. Sigue leyendo “Los neo-fascistas nos llaman “fachas””

España · Opinión

La iglesia conciliar abandonó a la España que confesaba a Cristo

por Pío Moa

Sin embargo, seguir enfangados en una polémica eterna sobre el pasado puede paralizarnos ante los problemas de hoy.

R. Acabo de decirle que una historiografía falsaria, fraudulenta, es la base de las políticas que hoy se aplican y que son igualmente falsarias y fraudulentas. Llevo años insistiendo en que todo el discurso político hoy dominante se apoya en supuestos como que las elecciones del Frente Popular fueron democráticas y correctas. Mientras estas cuestiones no queden claras para la mayoría, nuestra democracia será una democracia enferma, una democracia fallida. La izquierda y los separatistas son muy conscientes de esa relación entre el pasado y el presente. Pero en la derecha, la mayoría piensa como usted ha dicho, piensa que la historia es mera ilustración sin consecuencias actuales y hablan de “mirar al futuro”. Solo que mirar al futuro ignorando el pasado y, lo que es peor, negándolo, solo conduce a repetir los peores errores. La izquierda falsifica el pasado, la derecha trata de despojar a los españoles de su historia, negando su importancia. Esta es también una forma de corrupción, de corrupción intelectual, mucho peor que la económica, mucho más dañina. Sigue leyendo “La iglesia conciliar abandonó a la España que confesaba a Cristo”