Editorial·España

Cortemos la soga a los papánoeles

Es asombroso como los expañolitos setentayochescos asimilamos de forma entusiasta y sin rechistar todos los injertos contra nuestras tradiciones como uno mas de los mecanismos activados para destruir nuestra identidad y homologarnos a la metrópoli anglo-useña (anglo-sionista en el fondo, pero lo hablaremos otro día).

No hay mas que ver como nos meten las union jacks por las narices, en las camisetas, en las maletas, en los bolsos de las señoras, en las mochilas de nuestros niños y hasta en los calzoncillos de los que luego van presumiendo de patriotas. Nunca veremos a un brit con una bandera española ni de ningún otro sitio que no sea de su país, lo cual es normal, pero los españoles desde la democracia nos hemos vuelto imbéciles endófobos superlativos.

Por no hablar de los papánoeles (que de San Nicolás no tienen nada) y de las cursis peliculillas del “espíritu mágico” de la “navidad” (cuando quieren decir fiestas de invierno, saturnales o similares). Sigue leyendo “Cortemos la soga a los papánoeles”

Editorial

Danzad… danzad…

La cansina milonga democrática de la libertad religiosa, libertad de conciencia, libertad de expresión, igualdad de todos y en todo y demás falsos derechos humanos. Decían además que el estado tenía que ser religiosamente neutral, aconfesional cuando lo que querían decir era laicista y sobre todo anticristiano.

Pero era necesario dorarle la píldora al respetable populacho para hacerle transitar desde la dictadura nacional-católica (o los restos de cristiandad que quedaran en otros países) a la dictadura liberal-marxista de la democracia, que es una verdadera dictadura que profesa una verdadera religión ideológica (y en el fondo satánica). Seguir leyendo “Danzad… danzad…”

Editorial

Cretinez superlativa

Uno de los problemas, no solo en Cataluña pero especialmente en Cataluña (y algún que otro lugar), es la cantidad de imbéciles y locos que hay en España. Los ignorantes hablan con desparpajo y se quedan tan panchos, tan pagados de sí mismos, y van y se lo creen, que son los mas guays y que son como dogmas religiosos las caquitas que echan por sus bocotas, y se quedan tan a gusto.

Esta soberbia, esta cretinez auto-inculcada (de hecho este tipo de estupidez es pecado) es otra de las pestes que nos están destruyendo. Solo hay chulería, es lo que está de moda, hablar lo que a uno le venga en gana sin el menor amago de humildad y sin la menor intención de querer primero informarse tratando de llegar rectamente al conocimiento de las cosas.

En fin, que efectivamente hacen falta enviar barcos de psiquiatras a Cataluña, pero también de educadores, de exorcistas y de buenos curas. Puede que los psiquiatras se puedan encontrar, el resto va a ser ya mas difícil.

Comentado aquí