España·Opinión

La iglesia conciliar abandonó a la España que confesaba a Cristo

por Pío Moa

Sin embargo, seguir enfangados en una polémica eterna sobre el pasado puede paralizarnos ante los problemas de hoy.

R. Acabo de decirle que una historiografía falsaria, fraudulenta, es la base de las políticas que hoy se aplican y que son igualmente falsarias y fraudulentas. Llevo años insistiendo en que todo el discurso político hoy dominante se apoya en supuestos como que las elecciones del Frente Popular fueron democráticas y correctas. Mientras estas cuestiones no queden claras para la mayoría, nuestra democracia será una democracia enferma, una democracia fallida. La izquierda y los separatistas son muy conscientes de esa relación entre el pasado y el presente. Pero en la derecha, la mayoría piensa como usted ha dicho, piensa que la historia es mera ilustración sin consecuencias actuales y hablan de “mirar al futuro”. Solo que mirar al futuro ignorando el pasado y, lo que es peor, negándolo, solo conduce a repetir los peores errores. La izquierda falsifica el pasado, la derecha trata de despojar a los españoles de su historia, negando su importancia. Esta es también una forma de corrupción, de corrupción intelectual, mucho peor que la económica, mucho más dañina. Sigue leyendo “La iglesia conciliar abandonó a la España que confesaba a Cristo”

Editorial

La noticia sería que un político no fuera corrupto

No acabamos de entender la histeria mediática a estas alturas.

Que un político sea corrupto ya no es noticia, y posiblemente nunca lo fue. La noticia sería que encontráramos a un político que no se hubiera corrompido, si es que no fue un corrupto desde el principio.

Otra cosa es que los pillen o no. Y que los pillen o no tiene mucho que ver con las lizas partidistas por el poder además de las propias vendettas internas de cada partido por exactamente el mismo motivo, como siempre lo fue a lo largo de toda la historia de la política.

En cualquier caso lo que vemos y siempre veremos no es mas que la guinda del pastel, la punta del iceberg.

Y luego estos desgraciados todos, políticos y periodistas, no hacen mas que echar pestes de “la dictadura”. Cínicos asquerosos.