España · Opinión

El Pacto PuigRajoy

 

En la praxis política controlar los tiempos es fundamental y es indicativo de las intencionalidades de las decisiones políticas. Durante estos días hemos visto como en pocas horas se tomaban disposiciones y las contrarias sin ningún rubor por parte de Puigdemont. De hecho, los interminables cambios de hoja de ruta del secesionismo, han sido siempre fruto de “tempus interruptus” y la necesidad de rehacer estrategias.

A nadie se le escapa que las líneas de negociación entre el gobierno central y el autonómico estuvieron abiertas hasta el último momento, antes de la proclamación de la inexistente República Catalana. Había que ultimar un pacto para evitar la catástrofe y que las partes en conflicto no salieran no heridas de muerte. No hay que ser Junqueras o Montoro para saber que si la situación presente continuaba mucho más, la debacle económica en Cataluña sería inevitable y arrastraría toda la economía española. Si todos pierden, mejor que al menos se quede en tablas. Sigue leyendo «El Pacto PuigRajoy»

España

Zombis de amarillo

Pobre gente, en todas partes hay mucha gente muy susceptible de ser abducida e idiotizada, lo que ha pasado en Cataluña es que se ha usado allí de esta magia negra para envenenar a la gente y los mas débiles han caído. Llevamos toda la vida viéndolo, lo sabemos perfectamente y conocemos a esta gente y a estos mecanismos.

Hay que curar a Cataluña y a toda España de este veneno del odio y de la mentira, y no nos engañemos, la partitocracia no lo hará porque a la partitocracia le interesa esta situación. Va a tener que ser el mismo pueblo, nosotros mismos.

La Corona tendrá que decidir si se pone con el pueblo o continúa del lado de la partitocracia de la que ha venido formando parte todas estas décadas.

Y las Fuerzas Armadas, ¿de qué lado se pondrán? Porque tenemos un ejército cuyas bases sabemos que nunca actuarán contra el pueblo y desobedecerán órdenes de represión, así que, ¿que harán todos esos mandos cobardes, traidores y apesebrados por el sistema?

Comentado en El loco de amarillo se enfrenta a la Guardia Civil | Dolça Catalunya

 

 

España · Opinión · Religión

La peste separatista

por Flavio Infante

Así como el demonio hace las ollas pero olvida las tapas, así los organizadores de la nauseabunda intentona secesionista en Cataluña deben haber omitido el carácter de la fecha escogida para iniciar la marcha hacia la ruptura: el 1º de octubre, desde los tiempos del papa León XII y por petición del infausto rey don Fernando VII ya libre del cautiverio napoleónico, ha sido el de la conmemoración del Ángel Custodio de España. Sigue leyendo «La peste separatista»

Editorial · España

No te acerques que me tiznas…

Nos hemos molestado en contarlo: si en la defensa de Cataluña y de España ha pronunciado la palabra «España» una media docena de veces, la de Europa lo ha hecho por lo menos cuatro veces mas. Es el típico discurso europeísta, el que pretende la disolución de las soberanías nacionales para integrarse en estructuras supranacionales. Es decir, la destrucción de España por disolución en lugar de por fragmentación, pero la destrucción de España y la pérdida de su soberanía a fin de cuentas. Sigue leyendo «No te acerques que me tiznas…»

España · Opinión

Nosotros los “piojosos”

por Javier Barraycoa

Grupos anarquistas tenían por costumbre, en función de su grado de camadería, ponerse nombres colectivos para reconocerse. En la Torrasa, uno de los barrios más miserables de Hospitalet, allá por los años 30, los anarquistas se autodenominaban “los Piojosos”. Este fue uno de los grupos más sanguinarios en la represión de la retaguardia catalana. No es por disculpar, pero su odio a la burguesía –catalanista y españolista- era comprensible. Vivían prácticamente en un vertedero donde no llegaba agua ni alcantarillado; donde muchos niños morían por falta de cuidados y donde la alfabetización era una mera quimera. Admira, hay que reconocer, ese último resto de dignidad que les quedaba, llamándose los “piojosos”. Se reconocían así como los parias que nadie quiere, pero que aceptan su condición con los últimos restos de dignidad humana que les quedaba.

Este breve marco quiere justificar por qué, aunque con otro sentido, nos consideramos, y con orgullo, también los “piojosos” de nuestros tiempos. Y la verdad, no nos importa ser los parias del desierto, pues nunca hemos chapoteado en los lodazales de la “política”, como otros que se pavonean de ser los representantes del “Pueblo” o los “demócratas de toda la vida” y nunca han sido capaz de mirar a otro ser humano con amor y caridad. Donde nosotros vemos seres humanos, ellos ven votantes. Sigue leyendo «Nosotros los “piojosos”»