España

Los malditos hijos de perra de Vox

Hace tiempo que se nos acabó la paciencia con Vox. Al principio les concedimos una oportunidad, por la utilidad práctica que en aquel entonces podrían tener. Pero pronto, como temíamos, mostraron su verdadera faz. Le tomaron gusto a la poltrona, ya no ocultan que son casta, empezaron a practicar felaciones en público a Sión, y por último han propuesto meter por ley a todos ese veneno mal llamado “vacuna”, y a los que disientan, a la cárcel. Enhorabuena malditos hijos de perra de Vox, habéis conseguido que nos caigáis peor que a la mismísima escoria pepera.

Por si lo borrara, que en esta casta de pijos prepotentes y chulos, aquí la evidencia gráfica de la nauseabunda deposición del hijo de perra Steegmann:

 

Nuevo Orden Mundial

A golpe de ola

Con la 1ª ola nos encerraron y distanciaron.

Con la 2ª nos pusieron mascarilla.

Con la 3ª nos van a vacunar.

Con la 4ª castigarán a los no vacunados, y con la 5ª a los disidentes.

La 6ª dependerá de quienes queden.

Con todas nos asustan, arruinan, dividen, engañan y someten.

Asociación por el Futuro de Nuestros Hijos
@felipeFH9

España

Partido Profanador: «Nunca defenderé el Valle de los Caídos ni a quien está enterrado dentro»

Pablo Profanador Casado: “Nunca defenderé el Valle de los Caídos ni a quien está enterrado dentro, pero hay que mirar al futuro”. 20/08/2018.

Por supuesto, despreciable majadero, ya que sois un partido de izquierdas mas al uso, pero siempre inferiores a vuestros maestros los socialistas de toda la vida. Lo teníais todo arreglado y pactado, entre políticos, jueces, monarquía, obispos y medios de comunicación bajo la batuta de los que realmente mandan y ordenan, ya que todos vosotros no sois mas que unos mandados.

Pablo Casado, líder del Partido Profanador. Foto: Europa Press.
Actualidad · España

Consumir producto nacional para ayudar al mundo rural

Señores de Vox, en principio eso suena bien pero… no sabemos si son ustedes conscientes de que ese mundo agrícola es uno de los mayores responsables de la invasión que sufre España especialmente en determinadas regiones, y del reemplazo de la mano de obra nacional por gente de fuera dispuesta a aceptar las condiciones laborales que las empresas agrícolas les imponen, saturando además el mercado laboral, para que los agricultores en muchas ocasiones no es que puedan salir adelante sino que multipliquen de esta forma su beneficio. De todo hay, y todo hay que decirlo.